Geppeto
Onomástica de marras de una colegoide (persona con forma de amiga) de Sabrina, que se celebró en el Gepetto de la Calle San Bernardo (curioso nombre este, Bernardo....).
Italiano que trata de hacerle sombra a la Nonna y que no consigue ni acercarse al nivel. Servidor se decantó por unos escalopines con nata y champiñones, que estaban ocultos entre un montón de patatas pre fritas de manera industrial. No es que estuviesen malos, pero tras haber probado los de la Nonna, estos eran, de verdad, desde el fondo de mi corazón, verdaderamente deprimentes.
El resto de la peña se decantó por Pizza, que al parecer estaba good (es francamente difícil joripiar una pizza, cosa que hasta ahora sólo han podido hacer los de Casa Tarradellas con su pizza de morcilla, VERÍDICO, preguntarle al Manao si no...).
Lo que me llamó la atención fueron unos tallarines o mierda similar que pidieron dos valientes, y resultaron ser con pasas y azúcar. Ante tamaña monstruosidad, tuvieron que dejarlos en el plato y comer de las sobras de los demás. Ambas muchachas fueron vistas rebuscando en la basura al salir del restaurante, para echarse a la boca cualquier cosa con tal de quitar "ese repugnante sabor".
Total, que habiendo Nonna y si me apuras, habiendo Bocalino y ya puestos habiendo la costra de detrás de las orejas, cualquier cosa es mejor que el restaurante de marras.
Le doy una guata, porque bueno, el postre estaba bueno y tal.
Italiano que trata de hacerle sombra a la Nonna y que no consigue ni acercarse al nivel. Servidor se decantó por unos escalopines con nata y champiñones, que estaban ocultos entre un montón de patatas pre fritas de manera industrial. No es que estuviesen malos, pero tras haber probado los de la Nonna, estos eran, de verdad, desde el fondo de mi corazón, verdaderamente deprimentes.
El resto de la peña se decantó por Pizza, que al parecer estaba good (es francamente difícil joripiar una pizza, cosa que hasta ahora sólo han podido hacer los de Casa Tarradellas con su pizza de morcilla, VERÍDICO, preguntarle al Manao si no...).
Lo que me llamó la atención fueron unos tallarines o mierda similar que pidieron dos valientes, y resultaron ser con pasas y azúcar. Ante tamaña monstruosidad, tuvieron que dejarlos en el plato y comer de las sobras de los demás. Ambas muchachas fueron vistas rebuscando en la basura al salir del restaurante, para echarse a la boca cualquier cosa con tal de quitar "ese repugnante sabor".
Total, que habiendo Nonna y si me apuras, habiendo Bocalino y ya puestos habiendo la costra de detrás de las orejas, cualquier cosa es mejor que el restaurante de marras.
Le doy una guata, porque bueno, el postre estaba bueno y tal.


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