La Chalana (Mierdedo)




Por motivos laborales me vi obligado a visitar Mierdedo nuevamente. Me acompañaban en esta ocasión dos simpaticotes checos muy animados, dada la calificación de su selección para la Eurocopa de Naciones.

Optando por el marisquín, y el hecho de que haya un parking al lao, decidí llevar a los bohemios al citado restaurante, a que se peleasen con las ñoclas.

Sito al lao de un puticlub, en una calle por la que no debe de pasar mucha gente, el antaño acogedor local pro marisco es ahora una franquicia al mas puro estilo McDonalds, con 4 localizaciones en Asturias, decoración similar, y probablemente el mismo proveedor de marisco etíope para los 4 restaurantes.

De entrantes nos decantamos por unos cefalópodos tentaculados conocidos vulgarmente como calamares. Los pedimos frescos. He de reconocer que estaban de muerte. Propongo llamarlos difuntitos a partir de ahora. Buen sabor, CLARAMENTE frescos y una cantidad nada desdeñable.

Rematamos con dos potarros de proporciones aceptables planchudamente preparados. Si el cocinero no se hubiese distraído y los hubiese retirado medio minuto antes, estarían mejor. Pero no estaban mal. Con apretamiento limonero sobre los mismos, se dejaban deglutir.

Optamos entonces por una parrillada de marisco. Vino la misma sobre una bandeja de proporciones grotescas. 2 bugres bulímicos constituían el plato estrella. Toda vez que dimos cuenta de los bugres subsaharianos, atacamos las gambas.

De aspecto normal, cantidad decente y sabor agradable. Las almejas (aquí ye cuando Jandrao piensa mal el seid) estaban al gusto también. Opté por dejar que los checos se peleasen con las andaricas, ñoclas, o bueyes de mar en general, cosa que no es muy de mi gusto.

Yo tengo una teoría: si tardo más en pelarlo o abrirlo que en masticarlo, no lo quiero.

Regamos la velada con un Martin Códax cosa fina oiga. Luego uno de los checos se pidió un coñac 1866 que me costó 15€ la broma el cabrón. Aquello olía desde Lugones. Me lo dió a oler y no es que servidor sea un grandísimo bebedor, sobre todo de licores así a pelo (yo soy más de birra y mocho) y he de reconocer que casi lloro. Era como meter la head en un caldero con lejía y respirar ampliamente.

Total, que me salió la broma por 100 y pico euros, hinché a los visitantes a marisco y encima pude ver el Real Madrid - Dinamo de Zagreb.

3 guatas.

Comentarios

Entradas populares