Sidrería Cabañaquinta 2 guatas
Nos dirigimos a acabar con el vacío de nuestros estómagos con las dos nuevas incorporaciones del equipo de Alicata tu guata, José Antonio Santiago Tomás (que aunque parece mentira se trata sólo de una persona), y Anastasia de la dinastía de los Chulkova (creo, me corregirá la susodicha en caso de error).
He de decir en defensa del establecimiento hostelero en cuestión que en el menú del día incluyen tres platos (y no vacíos no, con comida y la ostia), por un precio totalmente asequible para ser un domingo (15 euros por barba, por lo que pagamos sólo Jose y yo).
Sopa de marisco que estaba ricachona al parecer y era de marisco de verdad y todo. Yo me decanté por un paté que alegaba ser de anchoa, pero yo tengo mis dudas al respecto. Nastia y Sabrina optaron por la típica paella, que resultó aceptable.
Yo tomé una ensalada de pollo que es lo que aumenta la puntuación del restaurante en sí. El rabo de toro que pidió Nastia también estaba bien parece ser.
Los escalopines que terminaron de rematar al vacío estomacal estaban, en mi caso, crudos, y en el caso de Jose hechos de cojones. El pescado de Sabrina no dejaba de ser un puto chicharro que sufría de bulimia, anorexia y fame en general. Pescao de Somalia mismamente.
En general no merece excesivamente la pena ir a comer allí por la calidad de la comida. La cantidad y el precio es aceptable e incluso chachi, pero la calidad en sí hace que merezca sólo 2 guatas.
He de decir en defensa del establecimiento hostelero en cuestión que en el menú del día incluyen tres platos (y no vacíos no, con comida y la ostia), por un precio totalmente asequible para ser un domingo (15 euros por barba, por lo que pagamos sólo Jose y yo).
Sopa de marisco que estaba ricachona al parecer y era de marisco de verdad y todo. Yo me decanté por un paté que alegaba ser de anchoa, pero yo tengo mis dudas al respecto. Nastia y Sabrina optaron por la típica paella, que resultó aceptable.
Yo tomé una ensalada de pollo que es lo que aumenta la puntuación del restaurante en sí. El rabo de toro que pidió Nastia también estaba bien parece ser.
Los escalopines que terminaron de rematar al vacío estomacal estaban, en mi caso, crudos, y en el caso de Jose hechos de cojones. El pescado de Sabrina no dejaba de ser un puto chicharro que sufría de bulimia, anorexia y fame en general. Pescao de Somalia mismamente.
En general no merece excesivamente la pena ir a comer allí por la calidad de la comida. La cantidad y el precio es aceptable e incluso chachi, pero la calidad en sí hace que merezca sólo 2 guatas.


Comentarios
Publicar un comentario