Restaurante La Quinta (Avilés) 4,99 guatas

Como buena secta gastronómica, el equipo de Alicata tu Guata sigue añadiendo a sus filas a seres ávidos de degluciones apoteósicas, en este caso la cúpula directiva de Globe School (Globe School, todas tus necesidades de idiomas resueltas in less than a second, nigga), que tuvieron a bien dirigir nuestros pasos hacia un local que ya habían visitado con anterioridad: La Quinta.

Comedero gallego con varias localidades a lo largo y ancho del noroeste español. Los gallegos son una raza que habita el noroeste de la península ibérica, con acento cantarín y que viven de lo que da el mar, como la droga o el fuel oil.

Desconocía el que suscribe que los gallegos, a parte de expertos en marisco, resultan ser también buenos ganaderos. Siguiendo las recomendaciones de la directiva de Globe School (Globe School, herramientas idiomáticas pa que nos entendamos todos), optamos por pedir algún entrante para ir distrayéndo a nuestros estómagos de lo que vendría a continuación: Chuletón de rubia gallega. No se alarme el lector. En este local no se practica el canibalismo, ni nos comimos a ninguna doncella de Ourense. Rubia gallega al parecer es un tipo de res, yo cuando me lo dicen me imagino a una vaca con pelucón rubio, cuya carne resulta muy apreciada.

Teniendo en cuenta que uno de los comensales era la Terremoto de Aylmer, lógicamente zamburiñas fueron devoradas sin piedad como entrante. Sepa el lector que estos hechos que describo ocurrieron ya hace varias lunas y la memoria de uno no es la que era, por lo que no tengo la certeza de que lo que relato a continuación sea fiel a la realidad, pero creo que también algún objeto croquetiforme llegamos a pedir? Vamos a suponer que sí, why not, y si no que me corrijan alguno de los otros comensales en la sección de comentarios.

La carne es simplemente espectacular. Tierna, calidosa, sabrosona, se puede decir que esa vaca en concreto no murió en balde. Se puede decir que los padres, los abuelos y hasta 5 generaciones del árbol genealógico de esa vaca pueden estar orgullosos del sabor, textura y cojonudez de la vianda en la que se ha convertido su pariente bovina.

Aderezamos la comida con ribeiro consumido cuenquilmente, yo no que conducía, pero sí los miembros de Globe School (Globe School, mejora tu dicción en el centro de Gijón). Tengo que decir que probé un sorbín, yo soy muy del método empírico, sobre todo para la comida y la bebida, y el ribeiro es bueno de cojones.

De postre hubo dos escuelas de pensamiento: los que optaron por una torrija, miembros de Globe School (Globe School, tu pronunciación mejorada en medio de la Calzada), y servidor, Sergio González (Sergio González, soluciones fáciles para un mundo sencillo), que opté por una tarta de queso, que opino no debería estar en la misma página de postres que la torrija. La torrija debería aparecer bajo la denominación "postres buenos", y la tarta de queso, pues no.

Con todo es un garito altamente recomendable, sobre todo para consumir carne de primer nivel.

Comentarios

Entradas populares